El antiguo Ozeki Takakeisho, actual Minatogawa Oyakata, se despidió hoy de forma oficial de su etapa como luchador en activo en una ceremonia realizada en el Ryogoku Kokugikan de Tokio y en la que participaron aproximadamente unas 300 personas, entre ellas el compositor Tokura Shunichi, miembro del Comité de Deliberación de Yokozuna, y la gobernadora de Tokio, Koike Yuriko.
En un abarrotado estadio y ante un público que agotó las entradas por anticipado, más de 11 años después de su debut en el dohyo Minatogawa se despidió de su moño con el último corte de su maestro, Tokiwayama (antiguo Komusubi Takamisugi), sin que el luchador derramara ni una sola lágrima, algo poco habitual. Hay que destacar que el que fuera su oyakata desde su debut, el antiguo yokozuna Takanohana, no asistió al evento.
El nuevo Takakeisho, que ha perdido más de 60 kilos desde que anunció su retirada, añade ahora un nuevo peinado con un lateral muy corto, que el peluquero describió como un estilo «dos bloques, con raya al lado». Tokiwayama Oyakata, que acudió a ver el arreglo, exclamó repetidamente: «Queda bien», mientras que su buen amigo y compañero de la escuela secundaria Saitama Sakae, el Maegashira Daieisho, lo calificó de «genial».

Cuando se le preguntó por sus sentimientos durante la ceremonia, Minatogawa expresó su gratitud diciendo: «Me sentí realmente feliz. Ha pasado un año desde que me retiré y todos crearon un hanamichi para que lo recorriera por última vez. Gracias a todos los que vinieron, fue una ceremonia maravillosa». También dijo que ahora se sentía «renovado» al no tener ya su mage, comparando el hecho de que se hubiera cortado el pelo con su estado mental actual. «Estaba orgulloso de mi mage, era un símbolo de ser un rikishi. En mi mente, lo tenía claro, pero ahora que tengo este aspecto, siento que se ha acabado por completo», dijo con un tono tranquilo que revelaba un atisbo de tristeza.
Han pasado unos veinte años desde la última vez que se había cortado el pelo de verdad. Finalmente, con su nuevo peinado, volvió a subir al dohyo, entre aplausos atronadores. «Quiero aprender tanto de los rikishi más jóvenes como de mis superiores y dar lo mejor de mí», dijo, prometiendo trabajar duro como el oyakata más joven, con tan solo veintinueve años.
(Fotos: Sumoforum.net)
